PARTE
1. Rasgos característicos de estructuras
1.A. La
primera cuestión que planteamos consiste
en presentar una estructura incompleta y preguntar
cómo habría que completarla. Se sobrentiende
que habría que completarla conservando
algún rasgo característicos de esa
estructura.
Por ejemplo, si presentamos una sucesión
de números tales como
1, 3, 5, 7, ...
y pedimos que se agreguen a continuación
del 7 dos números que conserven algún
rasgo característico de la sucesión
propuesta, observamos que los números
presentados son los cuatro primeros números
impares; entonces un rasgo característico
de la estructura propuesta consiste en que en ella
aparecen los primeros números impares, ordenados
de menor a mayor. Luego, si queremos conservar esta
característica los números siguientes
deben ser 9 y 11. La respuesta al requerimiento
formulado consistirá entonces en completar
la sucesión de este modo:
1,
3, 5, 7, 9, 11.
1.B. Otro ejemplo, un poco más
complicado, es el siguiente. Consideremos esta estructura
gráfica, que tiene cinco componentes:

La primera componente es una raya vertical, la segunda
es un conjunto de 3 asteriscos dispuestos horizontalmente,
la tercera es un conjunto de 4 asteriscos dispuestos
en forma oblicua, la cuarta es otro conjunto horizontal
de 3 asteriscos y la quinta es otra raya vertical.
Parecería que a esta figura le faltara una
componente entre la tercera y la cuarta para adquirir
un rasgo característico. ¿Qué
componente habría que agregar y cuál
sería ese rasgo característico? Si
nos dejáramos guiar por nuestra intuición
diríamos que la componente que falta es un
conjunto oblicuo de 4 asteriscos, pero inclinado
en sentido contrario al de la tercera componente;
o sea que presentaríamos la solución
así:

De esta manera se ha provisto a la estructura global
de un rasgo característico, que es la simetría,
que antes no estaba del todo presente pero que parecía
estar insinuado en forma incompleta. Lo que se ha
hecho en este caso no es conservar un rasgo
característico, como ocurría
en el ejemplo anterior, sino proveer un rasgo
característico que parecía estar insinuado
en forma incompleta.
Los ejercicios que siguen pertenecen a uno de
estos dos tipos:
(A) Completar una estructura conservando un
rasgo característico de ella;
(B) Completar una estructura (o hacer un cambio
en ella) proveyéndola de un rasgo característico
que parecía estar insinuado en forma incompleta.
Ejercicios
de tipo (A)
A.1.
Agregar dos números que conserven
un rasgo característico de la siguiente sucesión:
1,
5, 9, 13, ...
Rasgo
característico: Aparecen números
impares ordenados de menor a mayor pero salteando
un número impar para pasar al siguiente.
En efecto: la sucesión empieza con 1, después
se saltea el 3 y aparece el 5, luego se saltea el
7 y aparece el 9, y finalmente se saltea el 11 y
aparece el 13. Es evidente que, para conservar este
rasgo característico, ahora hay que saltear
el 15 y poner el 17, y luego saltear el 19 y poner
el 21. La solución es, entonces:
1,
5, 9, 13, 17, 21.
Observación
importante: El rasgo característico
puede expresarse también de esta otra manera:
Aparecen números impares ordenados de menor
a mayor y tales que a cada uno hay que sumarle 4
para obtener el siguiente. Vemos, pues, que no hay
en general una única manera de expresar un
rasgo característico.
A.2.
Agregar dos números que conserven
un rasgo característico de la siguiente sucesión:
1,
2, 4, 7, 11, 16, ...
Rasgo
característico: Para obtener el 2º
número hay que sumarle 1 al anterior; para
obtener el 3º hay que sumarle 2 al anterior;
para obtener el 4º hay que sumarle 3 al anterior;
para obtener el 5º hay que sumarle 4 al anterior;
para obtener el 6º hay que sumarle 5 al anterior,
y así llegamos al final de la sucesión
propuesta. ¿Cómo obtendríamos
el 7º? El análisis que acabamos de efectuar
parece sugerir que, así siguiendo,
deberíamos sumar 6 al anterior, obteniendo
el número 22, y para obtener el 8º deberíamos
sumar 7 al anterior, obteniendo finalmente el número
29. La respuesta es, entonces:
1,
2, 4, 7, 11, 16, 22, 29.
Primera
observación importante: En realidad
no hemos expresado en forma completa el rasgo característico
de la sucesión propuesta; nos hemos limitado
a decir cómo se obtiene cada número
a partir del anterior y luego sugerir que,
así siguiendo, podemos obtener dos
números más. Pero estamos hablando
de sugerir y de así siguiendo,
dos expresiones que son bastante vagas. Para no
incurrir en vaguedades deberíamos expresar
plenamente cuál es el rasgo característico
de la sucesión dada. Más adelante
daremos la solución precisa a esta cuestión.
Segunda observación importante: en
algunos casos, como el que acabamos de ver, describir
con palabras cuál es el rasgo característico
puede resultar difícil y engorroso; en tales
casos nos conformaremos con examinar elemento por
elemento y luego decir: la estructura propuesta
sugiere tal cosa, y así siguiendo
obtenemos los nuevos elementos pedidos. Esto
es aceptable, pero reconozcamos que las expresiones
“sugiere” y “así siguiendo”
no son totalmente precisas. Luego aclararemos mejor
esto.
A.3.
Agregar dos números que conserven un rasgo
característico de la siguiente sucesión:
2,
3, 5, 8, 13, 21, 34, ...
Rasgo característico: Los dos primeros
números, que son 2 y 3, son arbitrarios,
pero el tercero, que es 5, se obtiene sumando 2+3;
el cuarto, que es 8, se obtiene sumando 3+5; el
quinto, que es 13, se obtiene también por
suma: 5+8=13; y también observamos que 8+13=21
y que 13+21=34. Ahora podemos enunciar con toda
precisión el rasgo característico:
Los dos primeros números son arbitrarios
y cada uno de los otros se obtiene sumando los dos
que lo preceden.
Si se quiere conservar este rasgo, para agregar
dos nuevos elementos a la sucesión hay que
sumar 21+34=55, y luego 34+55=89. Entonces la solución
es la siguiente:
2,
3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89.
A.4.
La siguiente sucesión de oraciones
presenta un rasgo característico de tipo
gramatical. ¿Cuál es dicho rasgo?
¿Qué nueva oración convendría
agregar para conservar ese rasgo?
Juan Pérez dormía
El cartero entregó una carta a María
Fernández
El maestro murió plácidamente
El jardinero corta las flores más bellas
El pobre hombre cayó desde un quinto piso
María Fernández escribió
tres libros
El niño gritaba como loco
La abuela se puso un lindo traje
Los gatos maúllan
Rasgo característico: Presencia
o ausencia de objeto directo. Cuando hay
un verbo transitivo, la acción que
ejecuta el sujeto “recae” sobre otra
entidad llamada “objeto directo”; por
ejemplo, en la segunda oración el sujeto
(El cartero) ejecuta la acción de
entregar, y esta acción “recae”
sobre otra entidad (una carta). Esta entidad
es el objeto directo. También se puede individualizar
el objeto directo mediante una pregunta: ¿Qué
es lo que el cartero entrega? Respuesta: una carta;
éste es el objeto directo. Si en el caso
de la quinta oración preguntamos: ¿Qué
es lo que el pobre hombre cayó? Se ve que
ésta es una pregunta sin sentido y en consecuencia
no tiene respuesta; no hay objeto directo. Cuando
un verbo está usado de tal modo que su acción
no “recae” sobre ninguna otra entidad,
no hay objeto directo y entonces se dice que ese
verbo está usado de manera intransitiva.
En la lista de oraciones dadas se observa que se
suceden alternativamente las oraciones que no tienen
objeto directo y las que lo poseen. Éste
es el rasgo característico de esa estructura.
Como la última oración no tiene objeto
directo correspondería, para conservar la
estructura, agregar una nueva oración que
lo tuviera; por ejemplo:
La
santa hacía obras de caridad.
Ahora proponemos al lector los siguientes ejercicios,
de dificultad progresiva. Desde el A.5 hasta el
A.11 ellos consisten en agregar dos números
que conserven un rasgo característico de
la sucesión dada. En los casos en que no
resulte muy engorroso, se pide también expresar
con palabras el rasgo característico que
se conserva:
| A.5.
|
2,
5, 8, 11, 14, 17, ...
|
| A.6.
|
2, 3, 6, 11, 18, 27, ...
|
| A.7.
|
2, 4, 7, 9, 12, 14, 17, ... |
| A.8.
|
3, 4, -1, 5, -6, 11, -17, ...
Nota: Este ejercicio puede resolverse aplicando
un cierto cambio en la resolución del
ejercicio A.3.
|
| A.9.
|
1,
4, 3, 1, 2, 1, 1, 0, ...
Nota: este ejercicio se puede resolver partiendo
del A.3 o del A.7 pero efectuando un cierto
cambio en el rasgo característico.
Por otra parte, si en vez de agregar solamente
dos elementos el lector agrega varios más,
podrá constatar una propiedad interesante
de esta sucesión.
|
| A.10.
|
1,
4, 5, 3, 4, 3, 3, 2, 3, ...
Nota: este ejercicio está basado en
el anterior pero presenta un agregado. Si
se añaden los dos números requeridos
el lector podrá darse cuenta de que
la sucesión adquiere un rasgo más
sencillo, el que podrá confirmarse
agregando más números.
|
| A.11. |
7, 2, 8, 9, 4, 8, 7, 4, 6, 5, 4, ...
Nota: este ejercicio es similar al anterior,
con un pequeño cambio. Si se prolonga
suficientemente la sucesión se observará
que ella adquiere un rasgo más sencillo,
como en los dos casos anteriores.
|
| A.12. |
Este
ejercicio consiste en examinar los tres anteriores,
y en advertir qué tienen en común.
Una vez establecida la propiedad común
a estos tres ejercicios, preguntarse si seguirá
valiendo para otros casos similares. Inventar
dos o tres casos similares y comprobar si
la propiedad en cuestión sigue valiendo.
|
| A.13. |
Si
el ejercicio precedente ha mostrado que la
propiedad sigue siendo válida, establecer,
a modo de conjetura, un enunciado general
que abarque a los casos examinados. Esto será,
como queda dicho, sólo una conjetura.
Para aceptarla como definitivamente válida
no bastará con comprobarla en muchos
otros casos sino que habría que realizar
una demostración. Pero si se encuentra
un solo caso en que la conjetura falle, esto
bastará para asegurar que es falsa.
|
Ejercicios
de tipo (B)
B.1.
La sucesión siguiente tendría
un rasgo característico interesante si se
agregara un número en un lugar conveniente.
¿Cuál sería dicho rasgo? ¿Qué
número habría que agregar? ¿En
qué lugar?
3,
7, 0, 14, 49, 0, 7, 3.
Rasgo
característico que parece estar insinuado
en forma incompleta: La simetría. En
efecto: los tres primeros números son 3,
7, 0, y los tres últimos son 0, 7, 3, que
forman una secuencia simétrica de la anterior.
La simetría no es completa debido a la presencia
de los números 14 y 49. Pero si agregamos
el número 14 entre el 49 y el 0, la simetría
queda completamente establecida:
3,
7, 0, 14, 49, 14, 0, 7, 3.
B.2.
La siguiente oración tendría
un rasgo característico relacionado con el
empleo de letras si se cambiara la última
palabra por otra. ¿Cuál sería
dicho rasgo? ¿Qué palabra convendría
colocar en vez de la última, para conservar
ese rasgo característico? (No importa que
se altere el sentido; basta con que la nueva oración
siga teniendo algún sentido):
La
plantación del albañil Alberto florece
periódicamente.
Rasgo característico relacionado con
el empleo de letras, que parece insinuado en forma
incompleta: Todas las palabras de la oración
podrían contener la letra “l”
si se cambiara la última palabra por otra
que también contuviera la letra “l”;
por ejemplo: “anualmente”. Una solución
posible es, entonces:
La
plantación del albañil Alberto florece
anualmente.
B.3.
Considérese la siguiente matriz,
cuyo último elemento falta y su lugar está
indicado por un signo de interrogación. La
distribución de los elementos de esta matriz
incompleta parece seguir una cierta ley. ¿Qué
elemento habría que colocar en lugar del
signo de interrogación para que dicha ley
se cumpliera totalmente? Se libera al lector del
compromiso de expresar con palabras la mencionada
ley, porque esto resultaría verdaderamente
engorroso. Basta con “intuir” la ley
y colocar adecuadamente el elemento que falta. Llamaremos
filas de la matriz a las líneas horizontales,
y columnas a las líneas verticales.
| ***/ |
xxx |
xxx$**/ |
| ‘’?? |
o
o |
o
o$$’?? |
| ’### |
_ |
? |
Solución intuitiva: parecería
que el elemento que hay que colocar en vez del signo
de interrogación fuera el siguiente:
_$$$###
Justificación: recorramos la tercera
columna desde arriba hacia abajo. El primer elemento
se compone de la siguiente manera: se coloca el
primer elemento de la segunda columna, que es xxx,
luego un signo $ y finalmente los tres últimos
signos del primer elemento de la primera columna,
a saber: **/. El segundo elemento de la tercera
columna se compone así: se coloca primero
el segundo elemento de la segunda columna, que es
o o, luego dos signos $ y finalmente los tres últimos
signos del segundo elemento de la primera columna,
que son ’??. Parecería que, para conservar
estas tendencias, el tercer elemento de la tercera
columna debería constar de: el tercer elemento
de la segunda columna, o sea _, luego tres signos
$, y finalmente los tres últimos signos del
tercer elemento de la primera columna, es decir,
###. En consecuencia, la solución es el elemento
indicado más arriba, o sea _$$$###. Expresar
con palabras la ley a la que responden los tres
elementos de la tercera columna es bastante engorroso
(aunque no imposible).
Ahora proponemos al lector los siguientes ejercicios,
de dificultad progresiva. Todos ellos consisten
en “intuir” una ley manifestada en forma
incompleta y en completar la estructura de modo
que esa ley se cumpla plenamente. Para resolver
el ejercicio se debe colocar un elemento adecuado
en cada lugar en que figura un signo de interrogación.
En los casos en que no resulte muy engorroso, se
pide también expresar con palabras la ley
(o las leyes) en cuestión.
B.4.
B.5.
______*//////xx#__
/////xxxx$ __////xxxxxx#__
///xxxxxxxx$__ //xxxxxxxxxx#
__?
B.6.
Nuestro
sistema solar consta del Sol y ocho planetas
La Edad Media concluyó en el año
1789
2 + 2 = 4
Napoleón Bonaparte era un general romano
La capital de Hungría es Bucarest
Platón fue discípulo de Sócrates
William Shakespeare escribió la novela
“Cien años de soledad”
?