|
MODALIDAD
TUTORIAL
Para inscribirse en la modalidad tutorial llene por
lo menos los datos obligatorios de la ficha de inscripción
que figura en la pantalla principal
del curso. Los datos optativos servirían
para una mejor comunicación con usted y para
hacerle llegar las novedades educativas y culturales
que puedan interesarle. Luego haga clic en ENVIAR. Recibirá
una confirmación de inscripción, a partir
de lo cual podrá realizar consultas acerca del
contenido del curso elegido y de sus actividades prácticas.
SI YA HA LLENADO Y ENVIADO ESTA FICHA, NO LO HAGA NUEVAMENTE.
La Preuniversidad Virtual Caece le desea el mayor éxito
en el estudio de este curso, cualquiera que fuere la
modalidad que usted elija.
- NÚMEROS
NATURALES: N
- NÚMEROS
ENTEROS: Z
- Negativos
y positivos
- Suma
en
- Resta
en Z
-
Definición y regla
- Supresión
de paréntesis
-
Sucesión de sumas y restas:
suma algebraica
-
Multiplicación en Z
-
División en Z
- Mínimo
común múltiplo
- Sumas
algebraicas con las cuatro operaciones combinadas
#2.
NÚMEROS ENTEROS: Z
2.1. Negativos y positivos
Ante todo introduciremos los números negativos. Para
cada número natural n introducimos un ente, al
que llamamos –n, caracterizado por la siguiente
propiedad:
-n+n
= 0.
Es evidente que -0 = 0 porque,
por definición, -0 se caracterizaría por la propiedad
de que, sumado a 0, diera 0. Pero ya tenemos
un número que sumado a 0 da 0, y ese número es el mismo
0. Por eso decimos que -0 = 0. Para los otros números
naturales, como 1, 2, 3, etc., se obtienen entes nuevos,
-1, -2, -3, etc., a los que llamaremos números
enteros negativos. Por contraposición, a los
naturales se los llama también enteros positivos.
Y como, según hemos visto, se tiene que -0 =
0, convendremos en admitir que 0 es el único número
que es a la vez positivo y negativo. Si llamamos Z–
al conjunto de los enteros negativos podemos definir
al conjunto de los números enteros como la unión entre
N (naturales) y Z– (enteros negativos). Entonces,
designando con Z al conjunto de los enteros se tiene,
por definición:
,
que se lee: “Z es igual a N unión Z–”. Esto implica que
son enteros tanto los naturales como los enteros negativos.
Luego, el conjunto de los naturales está incluido en
el de los enteros, o sea que N es un subconjunto de
Z, lo cual se simboliza así:
N
Z.
También se verifica que Z+ Z y que 0 Z.
La Figura 2 sirve también establecer las relaciones de menor y de mayor
en Z. La regla es la siguiente:
Regla de mayor y menor: Dados dos números
enteros a y b, es menor el que en la representación
gráfica figura a la izquierda; por consiguiente, es
mayor el que figura a la derecha.
De esta regla se desprenden las siguientes conclusiones:
(1) Todos
los números positivos no nulos son mayores que 0 y todos
los números negativos no nulos son menores que 0.
(2) Cualquier
número negativo no nulo es menor que cualquier número
positivo.
(3) Entre
dos números negativos, es menor el que figura a la izquierda;
por ejemplo:
-7
< -3, -2 < -1, -257 < -189.
Para recordar las operaciones entre números enteros también es conveniente
considerar su representación gráfica como puntos de
una recta (Figura 2). Pero antes de entrar en las operaciones
veamos algo acerca de los signos + y –. Estos signos
tienen tres funciones, que se detallan a continuación.
Funciones de los signos + y –
(1)
Una de ellas es la de establecer si un número dado es
positivo o negativo; por ejemplo: -3 es negativo y +4
es positivo. Pero por convención el signo positivo se
omite, de modo que en vez de +4 se escribe simplemente
4. Todo número cuyo signo no aparece escrito es positivo,
y entonces se dice que el signo + está sobrentendido.
(2)
La otra función de los signos + y – es la de designar
operaciones: si uno de estos signos aparece colocado
entre números o expresiones numéricas, designan
a la operación de suma o a la de resta. Por ejemplo,
si se escribe 2+5 el signo + que allí aparece designa
a la operación de suma; y para esta suma los sumandos
son los números naturales 2 y 5, los cuales, considerados
como enteros, son positivos. Si quisiéramos poner en
evidencia que son positivos, cosa que no se suele hacer,
escribiríamos +2+(+5). En esta escritura debe quedar
claro que el primer signo + es un signo de positividad
que afecta al número 2 y no es un signo de suma; el
segundo signo + es un signo que corresponde a la operación
de suma y no es un signo de positividad; y el tercer
signo + vuelve a ser un signo de positividad y no es
un signo de suma. El signo + como signo de positividad
se omite siempre; en cambio el signo – como signo de
negatividad no se omite nunca. Por eso, si quisiéramos
expresar la suma de los números negativos -2 y -5 deberíamos
escribir -2+(-5).
(3)
La tercera función corresponde solamente al signo –,
y será expuesta más abajo al establecer la propiedad
SZ5.
Introducción
de paréntesis. El paréntesis
se usa en la expresión -2+(-5) debido a otra convención,
según la cual está prohibido colocar dos signos +
o – seguidos, es decir que, en una fórmula aritmética,
están prohibidas las escrituras + +, + –, – + y – –.
Entonces, como no es correcto escribir -2+-5 nos vemos
en la necesidad de introducir un paréntesis que abarque
a -5 y así obtenemos –2 + (-5). Ahora pasemos a las
operaciones.

Figura
2
2.2. Suma en Z
Daremos una regla de tipo geométrico, en relación con la Figura 2.
Regla práctica. Para sumar dos enteros se empieza
situando al primero de ellos en la recta. Por ejemplo,
si deseamos sumar -2+3, empezamos por situar el primero
de ellos, que es -2, sobre la recta de la Figura 2:
allí marcamos un punto grueso. Luego consideramos el
segundo sumando: si éste es positivo nos movemos hacia
la derecha y si es negativo nos movemos hacia la izquierda;
en este caso el segundo sumando es 3 y es positivo.
Entonces llevamos 3 unidades hacia la derecha a partir
de -2, con lo cual llegamos al número 1 (positivo).
Si, en cambio, deseamos efectuar la suma -2+(-3), ahora
el segundo sumando es negativo y entonces debemos desplazarnos
3 unidades hacia la izquierda a partir de -2. Llegamos
así al número -5. Los resultados de estos dos casos
se expresan así:
-2+3
= 1 y -2+(-3) = -5.
Con esta sencilla regla se resuelven todos los casos
de suma de enteros y además se comprueba que se cumplen
las siguientes propiedades fundamentales de la suma
en Z:
(SZ1)
Clausura. El conjunto de los números enteros,
Z, es cerrado respecto de la suma. Esto significa
que, dados dos números enteros cualesquiera, en un cierto
orden, su suma existe siempre y es a su vez un número
entero. Esto se puede escribir, usando el símbolo de
pertenencia, así:
Si
a
Z y b
Z, entonces a + b Z.
(SZ2)
Asociatividad: Si a, b, c, son números
enteros se verifica: (a+b)+c = a+(b+c). O sea,
si se suman primeramente a y b y al resultado
a+b se le suma c, se obtiene lo mismo
que si se suman b y c y luego se suma
a con el resultado de b+c. Ejemplo:
(3+(-2))+7 = 1+7 = 8
3+((-2)+7) = 3+5 = 8
lo
cual muestra que
(3+(-2))+7
= 3+((-2)+7).
Gracias a esta propiedad tiene sentido una suma de varios sumandos
sin necesidad de paréntesis, como a+b+c, o a+b+c+d+e,
porque la asociatividad implica que, cualquiera que
sea la forma en que agrupemos los sumandos, siempre
obtendremos el mismo resultado. Por ejemplo, la suma
anterior se puede indicar así: 3+(-2)+7 = 8.
(SZ3)
Conmutatividad: Si a y b son números enteros se verifica: a+b = b+a. O sea, si se cambia
el orden de los sumandos la suma no altera. Ejemplo:
-3+4 = 4+(-3).
(SZ4)
Existencia de elemento neutro: Existe un número
entero, llamado cero, que sumado con cualquier número
entero da por resultado este mismo número entero. O
sea, para cualquier número entero a se verifica:
a+0 = 0+a = a. Se dice entonces que el número
0 es elemento neutro para la suma. Por ejemplo, si se
aplica la Regla práctica dada más arriba, se obtiene:
-2+0 = -2, 0+(-2) = -2, 3+0 = 3, 0+3 = 3.
(SZ5)
Existencia del opuesto: Para cada número entero
a existe su opuesto, designado por –a
y caracterizado por las igualdades a+(-a) = 0
y (-a)+a = 0. Aquí aparece una tercera función
del signo –, que es la de designar al opuesto de un
número entero. Así, por ejemplo, la expresión -(-5)
significa “el opuesto de -5”. Por definición, el opuesto
de -5 es un número entero que sumado con -5 dé 0, y
este número es 5 pues 5+(-5) = 0. Entonces podemos afirmar
que el opuesto de -5 es 5, y esta última frase
se traduce en símbolos así: -(-5) = 5. Análogamente,
el opuesto de 5 es -5, porque -5+5 = 0.
En resumen:
El opuesto de -5 es 5 porque 5+(-5) = 0
(*)
Por
la notación del opuesto, establecida en SZ5, la frase
subrayada en (*) se puede reemplazar por la expresión
-(-5).
Luego,
la expresión (*) se puede reescribir así:
-(-5)
= 5 porque 5+(-5) = 0.
Obsérvese que en la expresión -(-5) los dos signos –
pueden interpretarse como “el opuesto de”, o sea que
la igualdad -(-5) = 5 se puede interpretar también de
este modo: “el opuesto del opuesto de 5 es 5”. En general:
el opuesto del opuesto de un número es este mismo número.
Por ejemplo, el opuesto del opuesto de -3 es -3, o sea:
-(-(-3)) = -3. En el primer miembro de esta igualdad
la sucesión de los dos primeros signos menos reemplaza
a la frase “el opuesto del opuesto de”.
Ejercicio
4. Completar las siguientes igualdades y expresar con palabras el significado
de las expresiones resultantes:
(a) -(+4) =
(b) -(-(-7)) =
(c) 5+(+2) =
(d) -(-1) =
(e) -18+(-7) =
(f) -23+45 =
Ejercicio
5. Expresar con palabras los dos significados posibles de la expresión
-4. (Consultar Funciones de los signos + y -, y SZ5).
Ejercicio
6. ¿Qué número es el opuesto del opuesto de -1? ¿Cómo se escribe, en
símbolos, la respuesta?
2.3. Resta en Z
2.3.1. Definición y regla
La definición de resta en Z es la misma que la expuesta para N cambiando
“natural” por “entero”, a saber:
La resta en Z se define como operación
inversa de la suma: se dice que a-b = c si c+b =
a. O sea que la resta entre el número entero a
y el número entero b, dados en ese orden, es
un número entero c tal que c+b = a. Si
la resta que se plantea es a-b, el número a
se llama minuendo y el número b sustraendo,
con respecto a la operación planteada. Entonces la resta
(o el resto) es un número que sumado al sustraendo da
el minuendo.
Ejemplo
1:
12-(-7)
= 19 porque 19+(-7) = 12.
Se ve que se obtiene el mismo resultado si se suma al
minuendo el sustraendo cambiado de signo. En efecto:
el minuendo es 12, el sustraendo es -7, el sustraendo
cambiado de signo es 7. Si se suma al minuendo el sustraendo
cambiado de signo se obtiene 12+7 = 19, que es el mismo
resultado obtenido previamente.
Ejemplo
2:
-3-5
= -8 porque -8+5 = -3.
Veamos si ahora también se obtiene el mismo resultado
sumando al minuendo el sustraendo cambiado de signo.
El minuendo es -3 y el sustraendo es 5; el sustraendo
cambiado de signo es -5. Si se suma al minuendo el sustraendo
cambiado de signo se obtiene -3+(-5) = 8.
Hemos ilustrado con dos ejemplos la siguiente regla:
Para hallar el resultado de una resta se suma al
minuendo el sustraendo cambiado de signo.
Dicho de otra manera:
Para hallar el resultado de una resta se suma al
minuendo el opuesto del sustraendo.
Y recordando que el opuesto de b se designa por –b,
se tiene para números enteros a y b cualesquiera:
a – b = a + (-b).
2.3.2. Supresión de paréntesis
Con lo que hemos estudiado hasta ahora podemos transformar cualquier
suma o resta en la que figuren paréntesis en una suma
o resta sin paréntesis. Lo veremos a través de ejemplos.
(a)
-3+(+2) = -3+2 pues el segundo signo + se puede
omitir, ya que +2 = 2. Se ha transformado una sucesión
de dos signos + en un solo signo + y se ha quitado el
paréntesis.
(b) -3+(-2) = -3-2 pues
esta resta se puede resolver sumando al minuendo el
opuesto del sustraendo, que es precisamente lo que figura
en el primer miembro de la igualdad. Se ha transformado
una sucesión de un signo + y un signo – en un solo signo
menos y se ha quitado el paréntesis.
(c) -3-(+2) = -3-2 pues
el signo + que precede a un número se puede omitir (+2=2).
Se ha transformado una sucesión de un signo – y un signo
+ en un solo signo menos y se ha quitado el paréntesis.
(d) -3-(-2) = -3+2 pues
para restar se puede sumar al minuendo el opuesto del
sustraendo. Se trata de un caso similar al del Ejemplo
1 dado más arriba. Se ha transformado una sucesión de
dos signos menos en un solo signo + y se ha quitado
el paréntesis.
Llegamos así a otra regla práctica:
Primera regla de supresión de paréntesis. Si en una
suma o resta en Z figura un paréntesis que da lugar
a una sucesión de dos signos + o – , se puede suprimir
el paréntesis y, si había una sucesión de dos signos
iguales se sustituyen éstos por un solo signo +, y si
había una sucesión de dos signos distintos se sustituyen
éstos por un solo signo menos. Lo mismo vale si el paréntesis
se presenta al comienzo de la expresión.
Ejercicio
7. Suprimir los paréntesis
en las siguientes expresiones:
(a) -1+(-3) (b) -(-4)-(+5)
(c) -(+1)-(-1) (d) -25+(+32)
(e) –(-2+3)
Observación importante. De las reglas y de los ejemplos
dados se deduce que el conjunto Z, del cual ya sabemos
que es cerrado respecto de la suma de acuerdo con SZ1,
es también cerrado respecto de la resta: dados
dos enteros a y b cualesquiera, siempre
existe en Z la resta a-b. Esto marca una diferencia
importante con respecto a la resta en N.
2.4. Sucesión de sumas y restas: suma algebraica
Abordamos ahora el problema de resolver una sucesión
de sumas y restas del tipo siguiente:
-1+(-3)-(-1)-(+5)+(-4)+3.
A toda sucesión de sumas y restas la llamaremos suma algebraica.
Quedan comprendidas en esta denominación las sucesiones
de sumas y las sucesiones de restas, aunque no haya
“mezcla”. Por ejemplo, 3+2 es una suma y también es
una suma algebraica; 3-2 es una resta y también es una
suma algebraica. Vamos a la resolución de la suma algebraica
propuesta.
Primer paso. Se suprimen los paréntesis de acuerdo
con la regla dada en 2.3. Se obtiene así la expresión:
-1-3+1-5-4+3.
Segundo paso. Se van efectuando una por una las
operaciones indicadas, de acuerdo con una regla similar
a la ya vista con motivo de la Figura 2: se sitúa en
el gráfico el primer número, que en nuestro caso es
-1, y luego se efectúa un desplazamiento hacia la derecha
si el signo que sigue es +, y hacia la izquierda si
el signo que sigue es –.
Procediendo así se van obteniendo sucesivamente los
siguientes resultados:
-1-3 = -4
-4+1 = -3
-3-5 = -8
-8-4 = -12
-12+3 = 9
El resultado final es 9.
Ejercicio
8. (a) Hallar todos los resultados de las expresiones dadas en el Ejercicio
7. (b) Hallar el resultado de -(-2)+(-3)-(-1)-(+4)-10;
(c) Hallar el resultado de -7-(-22)-(+45)+4; (d) Hallar
el resultado de -(-25)+(-32)-(-46)-8+(-14)-1.
Ejercicio
9. Indicar si la resta en Z: (a) es asociativa; (b) es conmutativa; (c)
tiene elemento neutro.
2.5. Multiplicación en Z
Los enteros pueden ser positivos o negativos y el único número que
tiene ambos signos es el cero. Hemos visto ya la multiplicación
de enteros positivos, pues éstos son los números naturales,
que ya fueron estudiados en #1. Entonces sólo
resta definir la multiplicación de enteros a.b cuando
uno al menos de estos factores es negativo. Distinguiremos
4 casos, de los cuales el primero ya es conocido:
Primer caso: a y b son positivos.
Ya visto en #1: si a=0 entonces a.b
= 0; si a=1 entonces a.b = b, y si
a>1 entonces a.b = b+b+...b (con a
sumandos).
Segundo caso: a es positivo y b es
negativo. Para este caso mantenemos la misma definición
anterior, o sea: si a=0 entonces a.b = 0;
si a=1 entonces a.b = b, y si a>1
entonces a.b = b+b+...+b (con a sumandos).
Hay que tener en cuenta que en esta última fórmula el
segundo miembro es una suma de sumandos negativos, lo
cual se ha visto en 2.2.
Ejemplo: 4.(-3) = -3 + (-3) + (-3) + (-3)
= -3-3-3-3 = -12.
Obsérvese que el resultado es siempre negativo.
Tercer caso: a es negativo y b es positivo.
No se puede aplicar la misma definición porque no
tiene sentido decir que se toman tantos sumandos iguales
a b como indica el número a, porque éste
es negativo. Por ejemplo, si queremos definir (-3).2
no sabemos qué quiere decir tomar menos tres sumandos
iguales a 2. Esto se subsana muy simplemente invirtiendo
el orden: tomamos dos sumandos iguales a -3,
o sea que (-3).2 = -3 + (-3) = -3-3 = -6. La definición
completa para este caso es la siguiente:
Si b=0 entonces a.b = 0; si b=1 entonces
a.b = a; y si b>1 entonces
a.b = a+a+...+a, (con b sumandos).
Cuarto caso: a y
b son negativos. Por ejemplo: ¿qué significado
se puede asignar a (-3).(-4). No podemos aplicar los
esquemas anteriores porque no tiene sentido tomar menos
tres veces -4 ni menos cuatro veces -3. Entonces
nos valemos de un razonamiento intuitivo. Parece claro
que (-3).(-4) tendría que ser igual a 12 o a -12. ¿Cómo
elegir entre estos dos valores? Veamos: en virtud del
segundo caso sabemos ya que 3.(-4) = -12. No parece
razonable que (-3).(-4) fuera también igual a -12, porque
si así fuera se tendría que 3.(-4) sería igual a (-3).(-4),
y entonces el signo menos agregado al 3 no tendría ninguna
influencia. Luego, lo más razonable es establecer que
(-3).(-4) = 12. Y en general, se adopta la siguiente
regla como definición: Si a y b son enteros
negativos, el producto a.b es positivo y es el mismo
que se obtiene si se cambia el signo de ambos factores.
En nuestro ejemplo: (-3).(-4) = 3.4 = 12.
Ejercicio
10. Hallar:
a) 2.(-15) b) (-4).(-8)
c) (-1).5 c) (-1).(-1)
d) 0.(-3)
e) 14.0
f) -5.3
g) -2.(-7).
Regla
de los signos. De las definiciones
y de los ejemplos dados se deduce la siguiente regla:
El producto en Z de números de igual signo es positivo;
el producto en Z de números de distinto signo es negativo.
O sea que
+
por + da +
–
por – da +
+
por – da –
–
por + da –
Observación. También están prohibidas las sucesiones de signos con intervención
del punto de multiplicación: +., .+, -., .- ; luego,
en vez de 3.-5 se debe escribir 3.(-5), y en vez de
3.+5 se debe escribir 3.(+5), o simplemente 3.5. En
cambio, se puede escribir indistintamente -3.(-5) o
(-3).(-5).
Propiedades
fundamentales de la multiplicación en Z:
(MZ1) Clausura: El conjunto de los números enteros, Z, es
cerrado respecto de la multiplicación. Esto significa
que, dados dos números enteros cualesquiera, en un cierto
orden, su producto existe siempre y es a su vez un número
entero. Esto se puede escribir, usando el símbolo de
pertenencia, así:
Si a Z y b Z, entonces a.b Z.
(MZ2)
Asociatividad: Si a, b, c, son números
enteros se verifica: (a.b).c = a.(b.c). O sea,
si se multiplican primeramente a y b y
al resultado a.b se lo multiplica por c,
se obtiene lo mismo que si se multiplican b y
c y luego se miltiplica a por el producto
b.c. Ejemplo:
(3.(-2)).7 = -6.7 = -42
3.((-2).7) = 3.(-14) = -42
lo
cual muestra que
(3.(-2)).7
= 3.((-2).7).
Gracias a esta propiedad tiene sentido una multiplicación de
varios factores sin necesidad de paréntesis, como a.b.c,
o a.b.c.d.e, porque la asociatividad implica
que, cualquiera que sea la forma en que agrupemos los
sumandos, siempre obtendremos el mismo resultado. Por
ejemplo, el producro anterior se puede indicar así:
3.(-2).7 = -42.
(MZ3)
Conmutatividad: Si a y b son números enteros se verifica: a.b = b.a. O sea, si se cambia
el orden de los factores el producto no altera. Ejemplo:
-3.4 = 4.(-3).
(MZ4)
Existencia de elemento neutro: Existe un número
entero, llamado uno, que multiplicado por cualquier
número entero da por resultado este mismo número entero.
O sea, para cualquier número entero a se verifica:
a.1 = 1.a = a. Se dice entonces que el número
1 es elemento neutro para la multiplicación. Por ejemplo:
-2.1 = -2, 1.(-2) = -2, 3.1 = 3, 1.3 = 3, 0.1 =
0, 1.0 = 0.
Ejercicio
10. Mostrar mediante ejemplos
que no vale para la multiplicación en Z una propiedad
análoga a SZ5.
En cambio, vale esta otra propiedad, que no tiene análoga
en la suma:
(MZ5)
Existencia de elemento absorbente: Existe un
elemento de Z, a saber, el 0, tal que, multiplicado
por cualquier número entero, da 0. O sea que el cero
absorbe por multiplicación a cualquier número.
Esto se simboliza por: a.0 = 0, 0.a = 0. Por
ejemplo: 3.0 = 0.3 = 0, (-15).0 = 0.(-15) = 0.
Ejercicio
11. ¿Qué propiedad debería tener un número entero x si fuera absorbente
para la suma en Z? Escribir la propiedad en general,
válida para cualquier entero a, y luego poner
ejemplos con números particulares.
(MZ6)
Distributividad respecto de la suma y de la resta:
Si a,b,c,d, Z se verifica:
a.(b+c+d) = a.b + a.c + a.d
(b+c+d).a = b.a + c.a + d.a
a.(b-c) = a.b – a.c
(b-c).a = b.a – c.a
Como se ve, el factor a se
distribuye entre los sumandos o entre el minuendo
y el sustraendo. Obsérvese que ahora no hace falta imponer
la condición b c en el caso de la resta
b-c.
Ejercicio
12. ¿Por qué no hace falta?
Ejemplos:
a) 3.(2+(-5)) = 3.2 + 3.(-5)
= 6 + (-15) = -9
b) (-1+3+7).(-2) = (-1).(-2)
+ 3.(-2) + 7.(-2) = -18
c) (-5).(4-7) = (-5).4 – (-5).7
= 15
d) (5-(-3)).4 = 5.4 – (-3).4
= 32
Sin aplicar la propiedad distributiva, es decir, resolviendo
los paréntesis y luego multiplicando, se obtienen en
los mismos ejemplos los siguientes desarrollos:
a) 3.(2+(-5)) = 3.(-3) = -9
b) (-1+3+7).(-2) = 9.(-2)
= -18
c) (-5).(4-7) = (-5).(-3)
= 15
d) (5-(-3)).4 = 8.4 = 32
2.6. División en Z
Seguimos el esquema visto en #1 para la división en N.
La división se define en Z como operación
inversa de la multiplicación: se dice que a/b = c,
siendo , si c.b = a.
O sea que la división entre el número entero a
y el número entero b (no nulo), dados en ese
orden, es un número entero c tal que c.b =
a. Si la división que se plantea es a/b,
el número a se llama dividendo, el número
b divisor, y el resultado cociente
con respecto a la operación planteada. Entonces
el cociente es un número que multiplicado por el divisor
da el dividendo. Ejemplo:
12/(-4)
= -3 porque -3.(-4) = 12.
La división por 0 sigue careciendo de sentido. En una
división el divisor debe ser siempre no nulo.
Ejercicio
13. Verificar mediante ejemplos
que para la división vale la misma regla de los signos
que para la multiplicación. Aplicar la definición de
cociente.
Ejercicio
14. Verificar mediante ejemplos
que la división no cumple ninguna de las propiedades
fundamentales que vimos en el caso de la multiplicación.
Propiedad
conjunta de la multiplicación y la división:
Para dividir a un producto basta con dividir a uno de
los factores.
Por ejemplo, si se plantean las operaciones 8.5/2 podemos
elegir cualquiera de los dos caminos siguientes: o bien
efectuamos la multiplicación y luego la división por
2, o bien dividimos por 2 uno de los factores, que debe
ser necesariamente el 8 (porque 5 no es divisible por
2), y luego multiplicamos por el otro factor, o sea
por 5. Si elegimos el primer camino obtenemos
(8.5)/2
= 40:2 = 20.
Y si elegimos el segundo camino obtenemos
(8/2).5 = 4.5 = 20.
Cuestiones
de notación. La división
se puede indicar por el signo de fracción, /, como hemos
hecho hasta ahora, o por un signo especial tal como
o simplemente :,
como en
10:(-2)
= -5.
Si se escriben linealmente, uno a continuación de otro,
números y signos de suma, resta, multiplicación y división,
nunca deben estar juntos dos de estos signos de operaciones;
para separarlos se debe usar paréntesis. Por ejemplo,
en vez de -3.-5+2 se debe escribir -3.(-5)+2, y en vez
de -15: – 3– 1 se debe escribir -15:(-3) – 1.
En el caso de la división debe estar claro cuál es el
dividendo y cuál el divisor (o bien, cuál es el numerador
y cuál el denominador), y en el caso de la multiplicación
debe estar claro cuáles son los factores. Por ejemplo,
si se tiene una sucesión de multiplicaciones y divisiones
sin sumas ni restas y sin ningún paréntesis:
5.6:3.2,
(*)
debe
entenderse que se van efectuando las operaciones una
por una, en el orden indicado. O sea, en este caso:
5.6
= 30
30:3 = 10
10.2 = 20
y el resultado final es 20.
La regla que acabamos de enunciar, diciendo que se van efectuando
las operaciones una por una, en el orden indicado, suele
llamarse regla de asociación por la izquierda,
porque en cada paso se efectúa la operación indicada
a partir del resultado de todo lo que queda a la izquierda.
En nuestro ejemplo comenzamos multiplicando por 6 a
todo lo que hay a la izquierda, que es solamente 5;
en el segundo paso dividimos por 3 al resultado de todo
lo que queda a la izquierda, que es 30; y en el tercer
paso multiplicamos por 2 al resultado de todo lo que
queda a la izquierda, que es 10. La regla de asociación
por la izquierda continúa valiendo cuando hay paréntesis,
pero en tal caso todo lo que es abarcado por cada par
de paréntesis se considera como un solo número. Por
ejemplo, si en la expresión (*) intercalamos paréntesis
del siguiente modo:
(5.6):(3.2)
se
entiende que el dividendo es 30 y el divisor es 6, luego
el resultado es 5. Si se intercalan paréntesis de otro
modo puede ser que el resultado sea el mismo que el
obtenido sin paréntesis. Por ejemplo, en
5.(6:3).2,
aparece
un producto de tres factores, que son 5, 6:3 y 2. El
segundo de tales factores vale 2, luego la expresión
es equivalente al producto 5.2.2, y entonces el resultado
final es 20, como se obtuvo sin paréntesis. Si en (*)
colocamos paréntesis de este modo:
(5.6:3).2,
está
claro que tales paréntesis son superfluos, porque no
modifican la regla enunciada para el caso en que no
hay paréntesis, pues estos paréntesis indican una asociación
por la izquierda. Se ve que, según cómo se coloquen
los paréntesis, se obtendrá un resultado u otro.
Ejercicio
15. Establecer los resultados
que se obtienen con las siguientes intercalaciones de
paréntesis en la expresión (*): (a) (5.6):(3.2); (b)
5.6:(3.2); (c) 5.(6:3.2).
Ejercicio
16. Verificar mediante ejemplos
que ninguna de las propiedades fundamentales de la multiplicación,
desde MZ1 hasta MZ6, se puede extender a la división.
MZ4 se puede extender parcialmente, pues la división
admite un elemento neutro a derecha, pero no a izquierda;
¿cuál es? MZ5 se puede extender parcialmente pues la
división admite un elemento absorbente a izquierda pero
no con respecto a todos los números enteros sino con
respecto a los enteros no nulos. ¿Cuál es ese elemento
absorbente a izquierda? MZ6 se puede extender parcialmente
a la división pero solamente en el caso de distributividad
a derecha, y siempre que las divisiones tengan sentido;
por ejemplo: (4+8-6):2 = (completar la igualdad aplicando
distributividad).
Ejercicio
17. Dar un ejemplo en el
que no valga la distributividad a izquierda de la división
respecto de la suma o de la resta.
La definición de múltiplo en Z es análoga a la vista
para N:
Definición
de múltiplo y de divisibilidad en Z. El
número entero m se dice múltiplo en Z
del número entero n si existe en Z el cociente
m/n. En tal caso se dice también que m
es divisible por n.
Ejercicio
18. Los ejemplos quedan a cargo del lector.
2.7. Mínimo común múltiplo
Esta noción es muy importante y se aplicará en 3.3. a la suma
y a la resta de números racionales. Se trata de Hallar
múltiplos comunes a varios números dados. Por ejemplo,
dados los números 2 y 3, Hallar un número que sea a
la vez múltiplo de 2 y de 3. Hallar una solución es
muy sencillo: se multiplican los números dados entre
sí. Como los datos son números enteros, al multiplicarlos
entre sí se obtiene un número que es múltiplo de cada
uno de ellos, o sea que es un múltiplo común.
En nuestro ejemplo tal múltiplo común es 6. Por supuesto,
éste no es el único múltiplo común: cualquier múltiplo
de 6 es también múltiplo común a 2 y 3; por ejemplo,
12, 18, 24, 30, 36, etc., son múltiplos comunes a 2
y 3. Dados los números enteros a1, a2,
..., an, hay infinitos múltiplos comunes
a todos ellos, como se ve formando el producto a1.a2...an,
que ya es un múltiplo común, y multiplicando a éste
por un número entero k cualquiera, obteniendo
k.a1.a2...an.
Dando valores sucesivos a k se obtienen infinitos
múltiplos comunes. Téngase en cuenta que k puede
ser positivo, nulo o negativo. Pero puede haber todavía
más múltiplos comunes. Por ejemplo, si en vez de partir
de 2 y 3 partimos de 4 y 6, formamos el producto 4.6
= 24 y, procediendo como antes, obtenemos una lista
infinita de múltiplos comunes a 4 y 6 considerando los
múltiplos de 24:
24,
48, 72, 96, ..., 0, -24, -48, -72, -96, ...
Pero en esta lista no están todos los múltiplos
comunes a 4 y 6. Por ejemplo, no está 12, que también
es un múltiplo común porque 12 = 4.3 y 12 = 6.2. Tampoco
están en esa lista los múltiplos impares de 12, o sea
los que resultan de multiplicar a 12 por un número impar,
como 36, 60, 84, 108, etc. ¿Hay algún método para Hallar
todos los múltiplos comunes a varios números
dados? Sí: es el método del mínimo común múltiplo.
Definición
de mínimo común múltiplo. Llamamos
mínimo común múltiplo de los números enteros
no nulos a1, a2, ..., an,
al menor número positivo no nulo que sea múltiplo común
a todos ellos.
Obsérvese que se exige que el mínimo común múltiplo
sea positivo y no nulo. En el caso de 4 y 6, que acabamos
de examinar, se ve fácilmente que el mínimo común múltiplo
es 12. En efecto: ya vimos que 12 es múltiplo común
de 4 y 6 y además es no nulo y positivo. ¿Es el menor
de todos los que cumplen estas condiciones? Una simple
inspección nos muestra que la respuesta es afirmativa,
porque su existiera algún múltiplo común positivo menor
que 12 tendría que estar comprendido entre 6 y 11, ya
que un número positivo menor que 6 no puede ser múltiplo
de 6. Ahora bien, los números comprendidos entre 6 y
11 no son múltiplos comunes a 4 y 6, porque entre ellos
el único múltiplo de 6 es 6, que no es múltiplo de 4,
y el único múltiplo de 4 es 8, que no es múltiplo de
6. Entonces el mínimo común múltiplo buscado es 12.
Este ejemplo nos ayuda a encontrar una regla práctica
para calcular el mínimo común múltiplo. Veamos primeramente
el caso en que los números dados son todos positivos
no nulos.
Regla
práctica 1. Si se dan varios
números positivos no nulos se toma el mayor de ellos
y se observa si es múltiplo de todos los demás; si lo
es (como en el caso de 2, 4 y 8) ese número (el 8) es
el mínimo común múltiplo. Si no es múltiplo de todos
los otros (como en el caso de 2, 4 y 6), se multiplica
al mayor por 2 (en nuestro ejemplo, 6.2 = 12) y se observa
si este producto es múltiplo de todos los demás números
dados; si lo es (como ocurre en este ejemplo) entonces
ese número (el 12) es el mínimo común múltiplo. Si no
es múltiplo de todos los demás, se multiplica al mayor
de los números dados por 3 y se observa si este nuevo
producto es múltiplo de todos los otros números; si
no se obtiene una respuesta afirmativa se prueba multiplicando
por 4, y si es necesario por 5, por 6 y así siguiendo
hasta obtener un producto que sea múltiplo de todos
los números dados. El primer número hallado de este
modo que sea múltiplo de todos los números dados es
el mínimo común múltiplo.
La aplicación de esta regla es muy sencilla si los números
dados no son muchos y además son relativamente pequeños.
Por ejemplo, dados los números
4,
6 y 9,
tomamos
el mayor, que es 9, y observamos si es múltiplo de todos
los otros. Se ve que falla con ambos. Entonces multiplicamos
9.2 = 18 y sometemos este producto a la misma prueba:
falla con el 4. Multiplicamos 9.3 = 27 y probamos con
este producto: falla con ambos. Multiplicamos 9.4 =
36 y probamos con este producto: vemos que es múltiplo
de 4 y de 6. Luego, 36 es el mínimo común múltiplo buscado.
Si en vez de darnos tres números nos dan cien mil y
si todos ellos son mayores que un millón, la tarea se
torna larga y trabajosa, pero teóricamente la regla
da resultado siempre.
En lo que sigue abreviaremos la denominación “mínimo
común múltiplo” mediante el símbolo “m.c.m.”.
Ejercicio
19. Hallar el m.c.m. en
cada uno de los siguientes casos: (a) 2, 5, 10, 15.
(b) 9, 12. (c) 6, 8, 9.
Definición
de número primo. Un número
entero es primo si es divisible solamente por
sí mismo, por su opuesto, por 1 y por -1.
Por ejemplo, 7 es primo porque sólo es divisible por
7, por -7, por 1 y por -1. También es primo -11, porque
sólo es divisible por -11, por 11, por 1 y por -1.
Obviamente, si un número entero es primo su opuesto
también lo es.
Ejercicio
20. Indicar cuáles son los
diez primeros números enteros positivos primos, ordenados
de menor a mayor.
Regla
práctica 2. Si todos los
números dados son enteros positivos no nulos y primos,
su m.c.m. es el producto de todos ellos.
Es decir que en este caso no vale la pena aplicar la Regla práctica
1: directamente se multiplican entre sí todos los números
dados. Por ejemplo, si tales números son 5, 7 y 11,
que son todos primos, su m.c.m. es su producto: 5.7.11
= 385.
La Regla 1 se puede enunciar sintéticamente así:
El mínimo común múltiplo de varios números enteros
positivos no nulos es el primer múltiplo del mayor de
los dados que sea múltiplo de todos los otros.
Se entiende que, en este enunciado, el primer múltiplo de un número
x que sea múltiplo de todos los demás es el primero
que aparezca en la lista ordenada: x.1, x.2, x.3,
..., x.n, ... que cumpla esa condición.
Veamos ahora qué sucede si alguno de los números dados
es negativo. Para considerar este caso será útil introducir
previamente el concepto de valor absoluto.
Definición
de valor absoluto. Se llama
valor absoluto de un entero positivo a ese mismo
número, y valor absoluto de un entero negativo
a su opuesto.
El valor absoluto de un número se simboliza colocando ese número
entre barras verticales; el valor absoluto de n
se designa por |n|.
Ejemplos: |5| = 5, |-3| = 3,
|0| = 0.
Observación. El valor absoluto de un número es
siempre positivo.
Ejercicio
22. Hallar:
a) |-11|
b) |-3+4|
c) |3-7+1|
d) |-4+7-2
e) |8-9| f)
|-2+8-6|.
Ahora estamos en condiciones de ampliar las reglas prácticas
1 y 2 para cubrir también los casos en que haya números
negativos. Las respectivas reglas ampliadas serán designadas
mediante los mismos números con tilde, o sea 1´ y 2´.
Regla
práctica 1´. Para Hallar
el m.c.m. de varios números enteros no nulos (positivos
o negativos) se toma el de mayor valor absoluto y se
observa si es divisible por los otros; si lo es, el
valor absoluto de ese número es el m.c.m. buscado; si
no lo es, a ese valor absoluto se lo multiplica por
2 y se observa si este producto es divisible por todos
los números dados, si lo es, ese producto es el m.c.m.;
si no los es, al valor absoluto considerado en primer
término se lo multiplica por 3 y se efectúa la misma
verificación; si es necesario, se prosigue multiplicando
al mismo valor absoluto inicial por 4, por 5, etc.,
hasta hallar un número que sea múltiplo de todos los
dados. Ese número es el m.c.m. buscado.
Ejemplo. Si los números dados son 2, -15, -5
y 10, se ve que el de mayor valor absoluto es -15. Entonces
se toma su valor absoluto, que es 15, y se observa si
es divisible por todos los demás. No lo es, pues falla
la división por 2; entonces multiplicamos por 2 el valor
absoluto hallado previamente, o sea 15, y obtenemos
30. Se observa si este número es divisible por todos
los dados, o sea por 2, -5 y 10. (No hace falta averiguar
nada respecto de -15 porque, de acuerdo, con el método
usado, el número que obtenemos al multiplicar por 2,
por 3, etc., es automáticamente múltiplo de -15). Y
efectivamente, 30 es divisible por 2, por -5 y por 10.
Luego, 30 es el m.c.m. buscado.
Regla
práctica 2´. Si todos los
números dados son enteros primos (positivos o negativos)
no nulos, su m.c.m. es el valor absoluto del producto
de todos ellos.
Ejemplo. Si los números dados son 2, -3 y 7,
se ve que todos ellos primos; luego su m.c.m. es el
valor absoluto del producto, o sea que es |2.(-3).7|
= |-42| = 42.
Ejercicio
23. Hallar el m.c.m. en cada caso: (a) 4, 3, -8, -6. (b) 5, -7, 11. (c)
-5, 6, 10, 2. (d) 1, -6, 9.
¿Qué pasa si uno de los números
dados es 0?
Por ejemplo: si los números dados son 4, -7, 2, 0 y -1, hay que tener
en cuenta que el único múltiplo de 0 es 0, porque 0
multiplicado por cualquier número es 0. Pero, por la
misma razón, 0 es múltiplo de todos los otros números,
luego 0 es múltiplo común y además es el único múltiplo
común. Parecería que, por ser el único múltiplo común
y ser el menor de todos los números positivos, es también
el mínimo común múltiplo. Pero esto no está de acuerdo
con la definición general que hemos dado, la cual exige,
en primer lugar, que todos los números dados sean no
nulos, y además que el m.c.m. sea también no nulo. Luego,
tenemos dos opciones: o bien declaramos que en este
caso no hay m.c.m., o bien damos una definición especial
para este caso diciendo que, si uno de los números dados
es 0, el m.c.m. es 0. Adoptaremos esta última posibilidad:
Por definición, si uno de
los números dados es 0, el m.c.m. es 0.
2.8. Sumas algebraicas con las cuatro operaciones combinadas
Como estamos operando en Z, si se plantea una división hay que asegurarse
de que sea posible efectuarla en Z. Por ejemplo, 15:6
no tiene sentido en Z pues no existe ningún número entero
que multiplicado por 6 dé 15. También debe evitarse
que el divisor sea 0.
Hechas estas aclaraciones, consideremos expresiones
con operaciones combinadas teniendo en cuenta el uso
de paréntesis que acabamos de señalar al final de 2.5.
(antes del Ejercicio 14).
Empecemos por el siguiente ejemplo:
-5+3.(7-10)-4.(-14+6:(-2))
(**)
Ante todo conviene aclarar que, entre las cuatro operaciones
fundamentales, la suma y la resta son las dominantes.
La expresión (**) queda dividida en términos
por medio de los signos + y – que no estén dentro de
paréntesis. Recorramos la expresión de izquierda a derecha.
El primer signo de operación que aparece es el signo
+ colocado entre -5 y 3. Este signo no figura dentro
de un paréntesis, luego divide en términos a la expresión
total: el primer término abarca a todo lo que lo antecede,
que en nuestro caso es -5; y el segundo término se extiende
hacia la derecha hasta el próximo signo + o – que no
esté contenido en un paréntesis; desechamos el signo
menos colocado entre 7 y 10 porque se encuentra dentro
de un paréntesis; luego llegamos al signo menos que
precede a 4. Este signo no figura dentro de un paréntesis,
luego marca el final del segundo término, que es entonces
+3.(7-10). Para Hallar el tercer término seguimos desplazándonos
hacia la derecha y no encontramos ningún otro signo
+ o – que esté libre de paréntesis. Luego, el tercero
y último término es -4.(-14+6:(-2)). Para llegar al
resultado final de la expresión (**) conviene resolver
por separado cada uno de los términos:
Primer
término: -5
Segundo término: +3.(7-10) = 3.(-3)
= -9
Tercer término: -4.(-14+6:(-2))
Obsérvese
ante todo que el interior del paréntesis es una expresión
que a su vez tiene dos términos: -14 y 6:(-2). Se nos
presentan dos caminos: o bien aplicamos la propiedad
distributiva, distribuyendo -4 entre esos dos términos,
o bien hallamos el resultado de la expresión que figura
dentro del paréntesis y luego lo multiplicamos por -4.
Elegimos esta última posibilidad. Lo que hay dentro
del paréntesis se resuelve así:
-14+(-3)
= -17.
Este resultado se
multiplica por -4 y se halla así el resultado buscado.
En resumen:
-4.(-14+6:(-2))
= -4.(-17) = 68
Ahora
colocamos uno a continuación del otro los resultados
de cada término de la expresión (*) con sus respectivos
signos y obtenemos:
–
5 – 9 + 68 = 54.
Éste es el
resultado final de la expresión (*).
Ahora vamos a expresar con palabras, de manera precisa,
el procedimiento que hemos aplicado en este ejemplo.
Definición. Llamamos signos dominantes a los signos de suma y de resta:
+ y – .
Definición.
Llamamos términos de una expresión a cada una de las partes
en que ella queda dividida por los signos dominantes
que no figuren dentro de paréntesis. Los términos se
numeran de izquierda a derecha: primero, segundo, etcétera.
Lo abarcado por cada par de paréntesis funciona como
un solo bloque.
Regla de operaciones combinadas. Para Hallar
el resultado de una expresión en la que figuren números
enteros afectados por operaciones de suma, resta, multiplicación
y división, se debe resolver por separado cada uno de
los términos y luego efectuar con ellos las operaciones
de suma o de resta que estén indicadas. Dentro de un
paréntesis puede haber una subexpresión que contenga
a su vez diversos términos: se debe proceder con ella
del mismo modo que con la expresión total. Si un paréntesis
está multiplicado por un factor, hay dos maneras de
Hallar el resultado de esta multiplicación: la primera
consiste en aplicar la distributividad, multiplicando
al factor por cada uno de los términos internos del
paréntesis; la segunda consiste en Hallar el resultado
de las operaciones indicadas dentro del paréntesis y
luego multiplicar ese resultado por el factor en cuestión.
Por el hecho de que las operaciones de suma y resta
son dominantes, toda expresión como (**), en la que
se pueden distinguir varios términos, es considerada
como suma algebraica porque consiste en la suma
algebraica de sus términos.
Ejercicio
24. Hallar los resultados
de las siguientes sumas algebraicas:
a) -3.(5+8)+4.(14-5) b) -4:2+5.9:3-(-2).(7-8:(4.2)-1)+3.(5-7.2)
c) -10:2.4.(-9+11)-4.(-4:(-2).3)+(12-6):3-20:(5+7)
Clase
3>
|