|
MODALIDAD
TUTORIAL
Para inscribirse en la modalidad tutorial llene por
lo menos los datos obligatorios de la ficha de inscripción
que figura en la pantalla principal
del curso. Los datos optativos servirían
para una mejor comunicación con usted y para
hacerle llegar las novedades educativas y culturales
que puedan interesarle. Luego haga clic en ENVIAR. Recibirá
una confirmación de inscripción, a partir
de lo cual podrá realizar consultas acerca del
contenido del curso elegido y de sus actividades prácticas.
SI YA HA LLENADO Y ENVIADO ESTA FICHA, NO LO HAGA NUEVAMENTE.
La Preuniversidad Virtual Caece le desea el mayor éxito
en el estudio de este curso, cualquiera que fuere la
modalidad que usted elija.
- NÚMEROS
NATURALES: N
- NÚMEROS
ENTEROS: Z
- NÚMEROS
RACIONALES: Q
- Fracciones
- Introducción
de los números racionales
-
Suma y resta de racionales
-
Multiplicación y división
de racionales
-
Propiedades formales de la suma y de la multiplicación
en Q
-
Operaciones combinadas con números
racionales
-
Fracciones de fracciones
-
Uso de paréntesis
-
Presencia de factores
-
Ejercicios combinados
#3.
NÚMEROS RACIONALES: Q
3.1. Fracciones
La idea de fracción surge de la operación de fraccionar o
dividir un objeto, que puede ser real (como una manzana)
o ideal (como un segmento de recta). Si se toma un objeto
(real o ideal), considerado como unidad, se lo divide
en n partes iguales (o equivalentes), y se toman
m de esas partes, se obtiene un nuevo objeto
que se simboliza por medio de la fracción m/n,
o bien . Por ejemplo, si se divide el objeto
unidad en cinco partes equivalentes y se toman dos de
ellas, se obtiene un objeto que se simboliza por medio
de las palabras “dos quintos”, o bien por los símbolos
2/5 o .
Los símbolos del tipo m/n, como 2/5, se
llaman fracciones, y refiriéndonos a la notación
general m/n, el número natural m se llama
numerador y el número natural n se llama
denominador de la fracción. Entonces: el denominador
indica en cuántas partes iguales se ha dividido la unidad,
y el numerador indica cuántas se han tomado. Si m
< n, el objeto representado por m/n es
más pequeño que el objeto tomado como unidad, lo cual
se expresa mediante la fórmula < 1. Y si m = n esto quiere
decir que se ha dividido la unidad en n partes
y se han tomado todas ellas, con lo cual volvemos a
obtener el mismo objeto unidad. Entonces: . Por ejemplo, .
Vamos a examinar dos casos particulares muy importantes:
el denominador de una fracción ¿puede ser 1 o 0? Veamos:
Denominador 1, o sea m/1. Con un poco de esfuerzo
podemos aceptar que “dividir a la unidad en una sola
parte” es lo mismo que no dividirla, es decir que en
este caso la parte es toda la unidad. Entonces, tomar
m de esas partes equivale a tomar m unidades.
Luego, m/1 = m. Por ejemplo, 5/1 = 5. O sea que
las fracciones de denominador 1 representan a un número
natural, a saber, el número que figura como numerador.
Luego:
Si m es un número natural, la fracción m/1 representa
a ese número natural, es decir:
.
¿Denominador 0? Si en una pretendida fracción
m/n el denominador n fuera 0, ello significaría
que se ha pretendido dividir al objeto unidad en 0 partes
iguales; pero esto carece de sentido, por lo cual también
carece de sentido la notación m/0. Luego:
Las fracciones tienen siempre
denominador distinto de 0.
Hemos visto casos en que las fracciones son menores que 1, como 2/5,
o iguales a 1, como 5/5. También hemos visto que pueden
ser mayores que 1 si el numerador es mayor que 1 y el
denominador es 1, como en el caso de 5/1. Pero ¿pueden
ser mayores que 1 con denominador también mayor que
1? Sí, pero para obtenerlas necesitamos partir de más
de un objeto unidad. Por ejemplo, si nos dan dos objetos
tomados como unidades (dos manzanas o dos segmentos,
etc.) y dividimos a cada uno de ellos en 5 partes iguales,
tenemos a nuestra disposición 10 de estas partes. Si
tomamos 8 de ellas obtenemos un nuevo objeto que puede
ser representado por la fracción 8/5 u . Evidentemente, para formar estos ocho
quintos hemos debido tomar la totalidad de los quintos
de una de las unidades y tres quintos de la otra. Luego,
es natural considerar que 8/5 es mayor que 1 y menor
que 2, o sea:
.
En general, si en la fracción m/n el numerador
es mayor que el denominador, siendo ambos números naturales,
la fracción es mayor que 1. O sea:
.
Fracciones aparentes y puras. Acabamos de ver
que, para obtener una representación de la fracción
8/5 es necesario disponer de dos unidades, dividirlas
en cinco quintos a cada una y tomar los cinco quintos
de una de ellas y tres quintos de la otra. Pero si tomáramos
el total de los diez quintos reencontraríamos las dos
unidades de partida, lo cual nos permite escribir 10/5
= 2. Se comprende a partir de este ejemplo que, cada
vez que el numerador es un múltiplo del denominador,
siendo ambos naturales y el denominador no nulo, la
fracción es igual a un número natural, que es el cociente
entre numerador y denominador. Por ejemplo:

Definición. Las fracciones entre números naturales cuyo numerador es múltiplo
de su denominador se llaman fracciones aparentes,
y las fracciones no aparentes se llaman fracciones
puras.
Definición
de igualdad de fracciones. Todas
las fracciones entre números naturales están sometidas
a la convención según la cual si m.q = n.p.
O sea, las fracciones m/n y p/q son iguales
si los productos cruzados son iguales, o sea
si m.q = n.p. (Se sobrentiende, por la forma
habitual en que se interpretan las definiciones, que
si se verifica una cualquiera de estas dos igualdades
se cumple también la otra, o sea: si los productos cruzados
son iguales entonces las fracciones dadas son iguales,
y si las fracciones son iguales entonces los productos
cruzados son iguales).
Ejercicio
25. Colocar el signo igual
entre dos fracciones en los casos en que corresponda:
(a) 4/14 6/21; (b) 1/5 3/10; (c) 8/3 24/6; (d)
28/21 20/15; (e) 14/4 7/3; (f) 0/2 0/7
Ejercicio
26. Verificar mediante ejemplos que, si n y q son no nulos
y además existe un número natural k tal que,
o bien m = k.p y n = k.q, o bien p
= k.m y q = k.n, entonces se cumple la condición
de igualdad para las fracciones m/n y p/q.
Ejercicio
27. ¿Vale la proposición
recíproca de la anterior? O sea, ¿es cierto que si se
cumple la condición de igualdad entre m/n y p/q
entonces existe un número natural k tal que,
o bien m = k.p y n = k.q, o bien p
= k.m y q = k.n?
La palabra “razón” suele utilizarse en lugar de “cociente”.
Se dice, por ejemplo, que 2 es la razón entre 10 y 5.
Siguiendo análoga costumbre, las fracciones suelen ser
llamadas “razones”. Por ejemplo, se dice que la fracción
7/2 es la razón entre 7 y 2.
Fracciones (o razones) negativas. Las fracciones
que hemos visto hasta aquí (tanto las aparentes como
las puras) son consideradas positivas, porque en ellas
intervienen solamente números naturales, que son enteros
positivos (incluido el 0, que puede aparecer solamente
como numerador). Pero ahora introduciremos las fracciones
entre números enteros cualesquiera (positivos o negativos,
salvo 0 como denominador), adoptando la misma definición
de igualdad que usamos antes para el caso de razones
entre números naturales.
Definición.
Si m, n, p, q, con n y q no nulos, son números
enteros (positivos o negativos) se acepta que las fracciones
(o razones) m/n y p/q son iguales si y
solamente si se cumple m.q = n.p. (Obviamente,
cada uno de los números m, n, p, q, es considerado
con su propio signo).
Por analogía con lo que se dijo para las fracciones
entre números naturales, también vale para las fracciones
entre enteros la regla de los productos cruzados.
Todo lo dicho más arriba acerca de denominador 1, imposibilidad
de denominador 0, y fracciones puras y aparentes
se extiende por analogía a fracciones entre enteros
cualesquiera. Así, pues, -10/2 es una fracción aparente
pues -10 es múltiplo de 2 en Z. En cambio, 3/-2 es fracción
pura porque 3 no es múltiplo de -2 en Z.
Toda fracción aparente se considera igual al cociente
entre su numerador y su denominador, que es un número
entero. Por ejemplo:

3.2. Introducción de los números racionales
Recordemos ahora que el adjetivo derivado del sustantivo
“razón” es “racional”. Esto justifica la siguiente denominación.
Definición
de número racional. Llamamos
así a cualquier fracción entre números enteros, estableciendo
(según ya se ha visto) que la igualdad m/n = p/q
es equivalente a la igualdad m.q = n.p. El conjunto
de todos los números racionales se designa por Q. (Recordemos
que en toda fracción el denominador debe ser distinto
de cero, lo cual se traslada entonces a los números
racionales).
Como las palabras “razón” y “racional” tienen también
otra acepción, vinculada con la capacidad para razonar
o para hacer razonamientos, se podría sospechar que
los números racionales tienen algo que ver con el razonamiento
o con lo razonable, pero no es así. En el caso de estos
números, las palabras “razón” y “racional” se refieren
simplemente a cocientes o fracciones.
Signos. Lo visto acerca de los signos en la multiplicación
y en la división de enteros se adopta por definición
para los números racionales. En consecuencia, se tiene
lo siguiente, para números enteros m y n,
con n 0:
Si m y n tienen signos iguales, se dice
que el racional m/n es positivo.
Si m y n tienen signos distintos, se dice
que el racional m/n es negativo.
El signo correspondiente a un racional se antepone a
la raya de fracción y, como en el caso de los enteros,
el signo + que indica positividad se suele omitir:

Por lo que se vio al final de 3.1. se tiene que
todos los enteros son racionales, pues se pueden escribir
como fracción aparente con denominador 1. Luego:
Q
y Z Q.
Teorema. Un número racional no altera si se multiplican
o se dividen su numerador y su denominador por un mismo
número entero no nulo.
En efecto: si se parte del racional y se multiplican numerador y denominador
por el entero p, no nulo, se obtiene el número
racional . Para demostrar
que el número primitivamente dado, m/n, es igual
al número obtenido, (m.p)/(n.p), se forman los
productos cruzados m.n.p y n.m.p, que
son obviamente iguales. Luego, es válida la igualdad
que se quería demostrar, o sea:
= .
Ejemplos: 
De acuerdo con el enunciado del teorema, vale una propiedad análoga
para la división, o sea: si m y n son
divisibles por p (no nulo), se tiene que el número
racional m/n es igual al número racional (m/p)/(n/p).
La demostración se obtiene efectuando los productos
cruzados, que son: . Como estos productos cruzados son
iguales, queda demostrado lo que deseábamos, o sea:

Ésta es la base de la simplificación de fracciones.
Por ejemplo, en la fracción se observa que numerador
y denominador son divisibles por el entero 2; entonces,
efectuando la división de ambos por dicho entero, se
obtiene la fracción simplificada: , que representa
al mismo número racional:
= .
3.3. Suma y resta de racionales
La idea fundamental es la siguiente: si los números racionales dados
tienen el mismo denominador, o sea denominador común,
se suman o se restan los numeradores y se coloca el
mismo denominador. Ejemplos:

¿Por qué basta con sumar los numeradores y colocar el
mismo denominador? Porque, al tener denominador común,
como por ejemplo 3/2 y 7/2, ambos denominadores indican
partes de la unidad que se consideran equivalentes entre
sí, en este caso se trata de medios: 3 medios
y 7 medios. Entonces esas partes de la unidad, en nuestro
caso los medios, funcionan como si fueran objetos equivalentes,
como 3 manzanas y 7 manzanas o 3 segmentos y 7 segmentos.
Luego, es natural sumarlos como se suman las manzanas
y los segmentos: 3 medios más 7 medios es igual a 10
medios.
Esto no se puede hacer si los denominadores son distintos, como en
el caso de 3/2 y 5/3: los medios y los tercios son “cosas”
diferentes, como las manzanas y las peras. Lo que se
hace entonces es reducir las fracciones dadas a fracciones
que tengan el mismo denominador, o denominador común.
Una manera sencilla de obtener un denominador común
consiste en multiplicar entre sí los denominadores dados,
en nuestro caso 2.3 = 6. Ahora bien: si en la fracción
3/2 queremos reemplazar el denominador 2 por el denominador
6, debemos multiplicar el numerador 3 por el mismo número
3, aprovechando el teorema visto en 3.2., según
el cual si se multiplican el numerador y el denominador
por un mismo número entero no nulo el número racional
no altera. Entonces, multiplicando numerador y denominador
por 3 se obtiene:
;
el otro número racional dado es 5/3 y el pretendido denominador común
es 6; para lograrlo hay que multiplicar el denominador
3 por 2, pero entonces, para que el número racional
no altere, debemos multiplicar el numerador por el mismo
número 2, luego:
;
los números racionales dados pueden sustituirse por 9/6 y 10/6, que
tienen denominador común y se pueden sumar en forma
directa, dando por resultado 19/6. Todos los pasos que
hemos explicado se representan simbólicamente por la
siguiente sucesión de igualdades:
.
Mínimo común denominador
Acabamos de ver que para sumar o restar números racionales de distinto
denominador lo primero que hay que hacer es reducirlos
a común denominador. Se comprende de inmediato que,
para ello, lo más simple es hallar el mínimo común múltiplo
de los denominadores, el cual es llamado mínimo común
denominador. Por ejemplo, si nos proponen la suma
algebraica de racionales:
,
hallamos el m.c.m. de los denominadores, que es 36, el cual es entonces
el mínimo común denominador. Ahora bien: si deseamos
reemplazar a 5/6 por una fracción de denominador 36,
observemos que 36:6 = 6. Luego, estamos deseando multiplicar
al denominador de la primera fracción por 6; para que
dicha fracción no altere debemos multiplicar al numerador
5 por el mismo número, o sea por 6, lo cual da 30. Luego,
la primera fracción puede ser reemplazada por 30/36.
El denominador de la segunda fracción es 9 y tenemos
que 36:9 = 4. Entonces, si queremos reemplazar a la
segunda fracción por otra igual a ella pero con denominador
36, debemos multiplicar al denominador 9 por 4; y para
que la fracción no altere debemos multiplicar también
al numerador por 4, o sea que obtenemos -4.4 = -16.
La segunda fracción debe entonces ser reemplazada por
-16/36. El denominador de la tercera es -4 y 36:(-4)
= -9. Luego, si reemplazamos -4 por 36 estamos multiplicando
al denominador de la tercera fracción por -9. Para que
la fracción no altere debemos también multiplicar por
-9 al numerador y obtenemos 3.(-9) = -27. Entonces la
tercera fracción se reemplaza por -27/36. Luego, la
suma algebraica propuesta se reduce a la siguiente:
,
(*)
donde todas tienen el mismo denominador, y en consecuencia se opera
con ellas colocando el mismo denominador común y efectuando
la correspondiente suma algebraica de los numeradores,
o sea:
,
(**)
y éste es el resultado de la suma algebraica propuesta.
Se suele omitir la fórmula (*), pasando directamente a (**).
Ejercicio
28. Efectuar las siguientes
sumas algebraicas, reduciendo a mínimo común denominador:

(En este último caso recordar que ).
3.4. Multiplicación y división de racionales
Vamos a dar una nueva interpretación de la multiplicación de números
naturales para que se comprenda mejor el mecanismo de
la multiplicación de fracciones. El producto de 2 por
3 se puede imaginar de este modo: tomar 2 grupos
de 3 unidades cada uno, lo cual lleva a formar un
grupo de 6 unidades, y entonces escribimos 2.3 = 6.
Pero en vez de decir que tomamos 2 grupos de 3 unidades
podemos decir, más brevemente, que tomamos 2 de 3.
Trataremos de extender esta interpretación a las fracciones.
Para darle un sentido al producto de 1/2 por 1/3, pensemos
en imitar lo que acabamos de decir acerca de 2 por 3.
Veamos:
Multiplicar
2 por 3 significa tomar 2 de 3.
Por
analogía:
Multiplicar
por
significa .
Pero, ¿cómo se halla un medio de un tercio? De este modo: se comienza
por dividir la unidad en 3 partes iguales y tomar una
de ellas, que es 1/3. Y ahora, un medio de ese tercio
es la mitad de dicho tercio. ¿Cuántas veces cabe este
trozo en la unidad completa? Evidentemente, cabe dos
veces en cada tercio, y como hay 3 tercios, el mencionado
trozo cabe 6 veces en la unidad completa. Luego, el
trozo en cuestión es un sexto, o sea:
.
Y como habíamos convenido que multiplicar 1/2 por 1/3
es lo mismo que tomar 1/2 de 1/3, obtenemos este resultado:
.
Se ve que para hallar el producto de 1/2 por 1/3 hemos
multiplicado lo numeradores entre sí y los denominadores
entre sí. Entonces adoptamos esta regla como definición
general:
Definición
de producto de racionales.
Para hallar el producto de dos números racionales se
multiplican los numeradores entre sí y los denominadores
entre sí, y se coloca el signo que corresponda de acuerdo
con la regla de los signos vista para la multiplicación
de enteros. O sea:

Si hay más de dos factores, por ejemplo, si se trata de multiplicar
, vale la misma regla:
se multiplican los numeradores entre sí y los denominadores
entre sí y se coloca el signo que corresponda según
la regla de los signos; en este ejemplo se tiene:
=
.
Más arriba dijimos que “multiplicar 1/2 por 1/3” significa
lo mismo que “tomar 1/2 de 2/3”. En expresiones de este
tipo, la preposición “de” equivale a un signo de multiplicación.
Así, pues, “hallar los 3/4 de 7/2” equivale a “hallar
el producto 3/4 . 7/2”, o sea que 3/4 de 7/2 es igual
a 21/8.
Ejercicio
29. Efectuar las siguientes
multiplicaciones:

;
en este último caso al multiplicar los numeradores entre
sí y los denominadores entre sí hay que aplicar también
la regla de los signos.
;
recordar que 

(f) Hallar .
Ahora pasamos a la división de fracciones.
En 2.5. vimos la propiedad MZ1,
según la cual el conjunto de los números enteros, Z,
es cerrado respecto de la multiplicación. Después,
en 2.6., propusimos como Ejercicio
14 verificar mediante ejemplos que la división no cumple
ninguna de las propiedades fundamentales que vimos en
el caso de la multiplicación. En consecuencia, la división
en Z no cumple una propiedad análoga a la MZ1, es decir
que el conjunto Z no es cerrado respecto de la división.
Hay una excepción a la posibilidad de dividir un número
por otro que se mantiene a lo largo de toda la matemática:
esta excepción es la división por 0. Pero cabría preguntar
si, dejando de lado este caso excepcional, el conjunto
Z es cerrado respecto de la división con divisor no
nulo. La respuesta sigue siendo negativa. Por ejemplo,
7 y 2 pertenecen a Z y 2 es no nulo, pero el cociente
7:2 no existe en Z: no hay ningún número entero
que multiplicado por 2 dé 7. Los números racionales
vienen a llenar este vacío: 7:2 es igual al número racional
7/2. Ésta es la razón por la cual los números racionales
se simbolizan mediante una raya de fracción, que es
también símbolo de división. Pero entonces observamos
que, en el conjunto Q, dividir un número entero por
2 es lo mismo que multiplicarlo por 1/2. En efecto:
7 dividido por 2 es 
y 7 multiplicado por es .
Pero 2 se puede escribir como , y entonces se ve que
Dividir por 
Es lo mismo que multiplicar por .
Los números racionales como 2/1 y 1/2, que sólo difieren en la
permutación entre numerador y denominador, se dicen
inversos entre sí. El ejemplo que acabamos de
ver y muchos otros análogos nos llevan a definir la
división por el racional c/d como idéntica a
la multiplicación por el racional d/c, en el
caso en que c y d sean ambos no nulos.
Si el racional dado presenta un signo antes de la raya
de fracción, este signo se conserva al pasar al inverso.
Por ejemplo, el inverso de es y el inverso de es .
Definición
de división de racionales.
Se llama división del número racional a/b por
el número racional no nulo c/d a la multiplicación
de a/b por d/c. (Al multiplicar, es claro
que debe aplicarse la regla de los signos)
O sea:
Dividir por un racional no
nulo es lo mismo que multiplicar por su inverso (aplicando
la regla de los signos).
Ejercicio
30. Hallar los resultados
de las siguientes divisiones:




3.5. Propiedades formales de la suma y de la multiplicación
en Q
Propiedades
formales de la suma en Q
(SQ1)
Clausura: El conjunto de los números racionales,
Q, es cerrado respecto de la suma. Esto significa
que, dados dos números racionaless cualesquiera, en
un cierto orden, su suma existe siempre y es a su vez
un número racional. Esto se puede escribir, usando el
símbolo de pertenencia, así:
Si a Q y b Q, entonces a + b Q.
(SQ2)
Asociatividad: Si a, b, c, son números
racionales se verifica: (a+b)+c = a+(b+c). O
sea, si se suman primeramente a y b y
al resultado a+b se le suma c, se obtiene
lo mismo que si se suman b y c y luego
se suma a con el resultado de b+c.
Gracias a esta propiedad tiene sentido una suma de varios
sumandos sin necesidad de paréntesis, como a+b+c,
o a+b+c+d+e, porque la asociatividad implica
que, cualquiera que sea la forma en que agrupemos los
sumandos, siempre obtendremos el mismo resultado.
(SQ3)
Conmutatividad: Si a y b
son números racionales se verifica: a+b = b+a.
O sea, si se cambia el orden de los sumandos la suma
no altera.
(SQ4)
Existencia de elemento neutro: Existe un número
racional, llamado cero, que sumado con cualquier número
racional da por resultado este mismo número entero.
O sea, para cualquier número entero a se verifica:
a+0 = 0+a = a. Se dice entonces que el número
0 es elemento neutro para la suma. Obsérvese que el
racional 0 se puede representar mediante una fracción
del tipo 0/n, donde n es un entero cualquiera,
no nulo.
(SQ5)
Existencia del opuesto: Para cada número racional
a existe su opuesto, designado por –a
y caracterizado por las igualdades a+(-a) = 0
y (-a)+a = 0. Si se representa a un número racional
como fracción esta propiedad se puede indicar así: 
Ejercicio
31. Definir la resta en Q según el método empleado para definirla en Z,
y comparar las propiedades de ambas.
Propiedades
formales de la multiplicación en Q
(MQ1)
Clausura: El conjunto de los números racionales,
Q, es cerrado respecto de la multiplicación.
Esto significa que, dados dos números racionales cualesquiera,
en un cierto orden, su producto existe siempre y es
a su vez un número racional. Esto se puede escribir,
usando el símbolo de pertenencia, así:
Si a Q y b Q, entonces a.b Q.
(MQ2)
Asociatividad: Si a, b, c, son números
racionales se verifica: (a.b).c = a.(b.c). O
sea, si se multiplican primeramente a y b
y al resultado a.b se lo multiplica por c,
se obtiene lo mismo que si se multiplican b y
c y luego se miltiplica a por el producto
b.c.
Gracias a esta propiedad tiene sentido una multiplicación
de varios factores sin necesidad de paréntesis, como
a.b.c, o a.b.c.d.e, porque la asociatividad
implica que, cualquiera que sea la forma en que agrupemos
los sumandos, siempre obtendremos el mismo resultado.
(MQ3)
Conmutatividad: Si a y b
son números enteros se verifica: a.b = b.a. O
sea, si se cambia el orden de los factores el producto
no altera.
(MQ4)
Existencia de elemento neutro: Existe un número
racional, llamado uno, que multiplicado por cualquier
número racional da por resultado este mismo número racional.
O sea, para cualquier número racional a se verifica:
a.1 = 1.a = a. Se dice entonces que el número
1 es elemento neutro para la multiplicación. Se puede
representar como fracción así: 1/1.
(MQ5)
Existencia de elemento absorbente: Existe un
elemento de Q, a saber, el 0, tal que, multiplicado
por cualquier número racional, da 0. O sea que el cero
absorbe por multiplicación a cualquier número.
Esto se simboliza por: a.0 = 0, 0.a = 0.
(MQ6)
Distributividad respecto de la suma y de la resta:
Si a,b,c,d, Q se verifica:
a.(b+c+d) = a.b + a.c + a.d; (b+c+d).a = b.a + c.a + d.a
a.(b-c) = a.b – a.c; (b-c).a = b.a – c.a
En 3.4. vimos la definición de inverso de un número racional
no nulo. Esto nos permite agregar una importante propiedad:
(MQ7)
Existencia de inverso. Todo número racional no
nulo admite un inverso, que multiplicado por el primero,
en cualquier orden, da por resultado 1. Su representamos
a un número racional no nulo mediante la fracción a/b
(con a y b distintos de 0), su inverso
es el racional b/a, y es evidente que
.
Si se representa a un racional no nulo por una sola letra, por
ejemplo a, su inverso se designa mediante la
notación a-1, y se verifica:
a.a-1 = 1 y a-1.a = 1.
Corolario. Si a es un número racional
cualquiera y b es un número racional no nulo,
existe siempre en Q (y es único) el cociente a:b.
En efecto: el cociente se obtiene multiplicando al dividendo
por el inverso del divisor. Este inverso existe porque
se ha supuesto que el divisor es no nulo. Luego:
a:b = a.b-1.
Si se representa al dividendo m/n y al divisor
p/q como fracciones entre números enteros se
obtiene que el cociente

es igual al producto del dividendo por el inverso del divisor, o sea:
.
Ejercicio
32. Comparar las propiedades
de la multiplicación en Q con las de la multiplicación
en Z.
Ejercicio 33. Comparar las propiedades
de la división en Q con las de la división en Z.
Ejercicio 34. El conjunto Q, ¿es cerrado
con respecto a la división?
3.6. Operaciones combinadas con números racionales
3.6.1. Fracciones de fracciones
Tratemos ahora de formar fracciones en las cuales el
numerador y el denominador sean a su vez fracciones,
por ejemplo:
.
La raya que separa a 3/2 de 4/5 es más larga que las
otras rayas de fracción. Esto significa que dicha raya
es la principal y que determina una fracción cuyo numerador
es 2/3 y cuyo denominador es 4/5. Hemos visto ya que
las rayas de fracción se pueden interpretar como signos
de división, y así continuaremos interpretándolas. Luego,
escribimos la fracción anterior como cociente y resolvemos
este cociente según ya hemos explicado:
= = .
Para evitar engorrosas repeticiones vamos a llamar “primera
fracción” a la que hace las veces de numerador, en nuestro
caso, 3/2, y “segunda fracción” a la que hace las veces
de denominador, en nuestro caso, 4/5.
Regla
fundamental de la fracción de fracciones:
Una fracción de fracciones
se transforma en una fracción simple de este modo:
se coloca como numerador el producto del numerador
de la primera fracción por el denominador de la segunda,
y se coloca como denominador el producto del denominador
de la primera fracción por el numerador de la segunda.
Es muy importante diferenciar la importancia de las
rayas de fracción por medio de su longitud. Si no se
introduce ninguna diferencia de longitudes, por ejemplo,
escribiendo
,
el
significado es completamente ambiguo, porque esta expresión
se podría interpretar de cualquiera de las siguientes
maneras, según la jerarquía que se establezca entre
las rayas de fracción:
, , , etc.
La interpretación (a), según ya hemos visto, da por resultado
15/8. La interpretación (b) conduce a considerar
como numerador principal 3, y como denominador principal
la fracción
;
luego, la fracción principal según la interpretación (b) es
.
La interpretación (c) conduce a considerar otra vez como
numerador principal 3, pero como denominador principal
la fracción
;
luego, la fracción principal según la interpretación (c) es
.
Como se ve, estas tres interpretaciones conducen a resultados
diferentes.
Ejercicio
35. Proponer otras interpretaciones
de la misma fracción inicial y hallar los respectivos
resultados.
3.6.2. Uso de paréntesis
Lo dicho en 3.2.2. acerca de supresión de paréntesis en Z vale
también para Q. Cuando en una misma expresión se usan
paréntesis dentro de paréntesis, por ejemplo,
,
se suelen reemplazar los paréntesis de mayor jerarquía por corchetes:
.
Esto no es imprescindible y se hace sólo para obtener mayor claridad
en la escritura. Si hay mayor acumulación de paréntesis
se pueden utilizar llaves como signos de mayor jerarquía
que los corchetes; por ejemplo:
2 - {  } .
En estos casos lo más conveniente es proceder “de afuera hacia
adentro”, es decir, eliminar primero los paréntesis
de mayor jerarquía (llaves) sin alterar los otros paréntesis
ni lo que está dentro de ellos, luego suprimir los que
le siguen en jerarquía (corchetes) sin alterar los paréntesis
menores ni lo que está dentro de ellos, y finalmente
suprimir los paréntesis menores. La regla es la misma
para todos ellos:
Para suprimir un paréntesis de cualquier jerarquía se suprime también
el signo que lo precede: si ese signo era +, no se
cambia nada de lo que había dentro del paréntesis
suprimido; y si ese signo era -, se cambian todos
los signos que había dentro del paréntesis suprimido,
excepto los que figuran dentro de paréntesis de menor
jerarquía.
Refiriéndonos al ejemplo precedente, suprimamos paréntesis
paso a paso:
1º) Supresión de llaves. Están precedidas por signo “menos”.
En consecuencia, se suprime también este signo y se
cambian los que estaban dentro de las llaves, excepto
los que figuran dentro de corchetes o paréntesis simples.
Obsérvese que el número 4/3, que figura primero dentro
de las llaves, es positivo, o sea que se sobrentiende
que hay delante de él un signo “más”; este signo se
cambia por “menos”. Queda entonces:
2 -   .
2º) Supresión de corchetes. Están precedidos por signo
“más”. Este signo se suprime junto con los corchetes
y quedan todos los signos interiores sin cambio:
2 -   .
3º) Supresión de paréntesis. Están precedidos por signo
“más”. Este signo se suprime junto con el paréntesis
y quedan todos los signos interiores sin cambio:
2 -   .
Observemos que aparece una vez 3/2 (positivo) y dos veces -1/2
(negativo). Estos tres términos pueden reemplazarse
por su suma algebraica, que es 1/2 (positivo). Queda:
2 -  .
Ahora se tiene una suma algebraica de números racionales,
que se resuelve aplicando el método del mínimo común
denominador visto en 3.3.:
.
Ejercicio
36. Suprimir paréntesis y hallar resultados en los siguientes casos:
(a) -1+ { }-1
(b) { }+
3.6.3. Presencia de factores
Los casos de supresión de paréntesis pueden incluir presencia de factores,
como por ejemplo:
.
Se pueden seguir dos caminos:
O bien realizar primero las operaciones indicadas dentro
del paréntesis y después efectuar la multiplicación,
lo que da
,
O bien aplicar la propiedad distributiva y después efectuar la
suma algebraica, lo que da:
.
Se sigue uno u otro de estos caminos según lo que resulte más
cómodo en cada caso.
Si el factor a su vez está precedido por un signo de
suma o resta, como por ejemplo:
,
conviene ante todo combinar el signo del factor -2/3 con el signo que
lo precede (en este caso, “menos”) aplicando la regla
de los signos. En este caso se obtiene un signo “más”:
,
y a continuación se sigue alguno de los dos caminos señalados antes;
por ejemplo, si adoptamos el primer camino (que es el
más cómodo en este caso) se obtiene, observando que
la raya de fracción funciona como un paréntesis:
.
Ejercicio
37. Efectuar operaciones
suprimiendo paréntesis:
{ }

3.6.4. Ejercicios combinados
A continuación daremos indicaciones para resolver un
ejercicio en el que se combinan todos los conceptos
operativos estudiados en este texto. Recordemos que
en algunos casos las rayas de fracción pueden funcionar
como paréntesis. Los signos de operaciones entre fracciones
se escriben siempre a la altura de la raya de fracción
principal.
Sea:
.
En el numerador principal, es decir, por encima de la
raya de fracción principal, aparece la suma de dos fracciones.
La primera de estas fracciones es la siguiente:
.
(*)
Para resolver el numerador de esta fracción calculamos en primer
término lo que hay dentro del corchete, o sea:
.
Para calcular esta expresión se aplica distributividad, multiplicando
el factor -3/2 por 1 y por -5/4 y luego sumando ambos
resultados. El número así obtenido se suma con 4/3.
Queda así resuelto el corchete. Este resultado se multiplica
por el factor que precede al corchete, o sea por -1/3.
Luego se quita el paréntesis precedido por el signo
“menos” en la expresión –(1/4 – 2/3) y se efectúa la
suma algebraica que queda planteada. Se obtiene así
un número que se suma algebraicamente con el obtenido
al multiplicar el corchete por -1/3. De este modo queda
calculado el numerador de la expresión (*).
El denominador de (*) se calcula fácilmente distribuyendo
el factor -3/2 entre 1 y -5/4, luego efectuando la
suma algebraica de los dos términos así obtenidos y
finalmente sumando 4/3.
Se efectúa la división entre el numerador y el denominador
hallados y se llega al valor de la expresión (*).
Ahora pasamos al segundo término del numerador principal
de la expresión dada, que es
. (**)
Para calcular el numerador de (**) conviene resolver
ante todo el gran paréntesis, para lo cual se suprime
el pequeño paréntesis precedido por el signo “menos”
y se efectúa la suma algebraica que queda indicada.
Este resultado se multiplica por 3/2.
Para calcular el denominador de (**) se resuelve primero
el paréntesis distribuyendo el factor –2 entre ½ y 1/3
y efectuando luego la suma algebraica de los dos términos
así obtenidos. El resultado se suma con 5/6.
Sumando los valores obtenidos para (*) y (**) se obtiene
el numerador principal de la expresión dada.
Para calcular el denominador principal de la expresión
dada se sigue un procedimiento análogo; hay que calcular
por separado los dos términos:
(***)
y
(****)
y después efectuar la suma algebraica de los resultados. Esto da el
valor del denominador principal de la expresión propuesta.
Efectuando la división entre el numerador principal
y el denominador principal de la expresión dada se obtiene
el valor de ésta y queda resuelto el problema.
Ejercicio
38. Calcular el valor de
la expresión propuesta al comienzo de 3.6.4.,
siguiendo las indicaciones precedentes.
Ejercicio
39. Hallar el valor de la siguiente expresión:

Clase
4>
|